Al carajo con esta ciudad

Lo cierto para mi es que cuando entré al videoclub solo estaba pensando en una película infantil, pero al tropezar con la caja de esta cinta, no pude resistirme a llevarla. No voy a escribir una sipnosis que de seguro muchos conocen mejor, pero no puedo evitar transcribir ese discurso que Monty le entrega a su imagen reflejada en un espejo de una sala de baño en un bar en New York:
Al carajo con esta ciudad y todos sus habitantes.
Al carajo con los mendigos sacadinero que se ríen a mis espaldas.
Al carajo con los que vienen a limpiarme el parabrisas. Lo ensucian, busquen trabajo.
Al carajo con los Sij y los paquistaníes con sus taxis decrépitos por las avenidas mientras el curry les sale por los poros y me apestan el día. Terroristas entrenados, bajen la puta velocidad.
Al carajo con esos muchachitos de pecho depilado y brazos musculosos, chapándoselas en mis parques y muelles, sacudiéndolos en mi canal 35.
Al carajo con los almacenistas coreanos y sus frutas caras, sus tulipanes y rosas envueltas en plástico. Diez años en este país y aún no hablo inglé.
Al carajo con los rusos de Brighton Beach. Matones de la mafia sentados en cafeterías, tomando el té en vasitos con los terrones de azúcar en la boca. Con sus tejemanejes y sus estratagemas. Vuelvan de donde vinieron.
Al carajo con Hasidim y su sombrero, paseando por la calle 47 en su gabardina llena de caspa, vendiendo diamantes sudafricanos del apartheid.
Al carajo con los agentes de Wall Street. Los supuestos dueños del universo. Imitadores hijos de puta del Gordon Gekko de Michael Douglas que inventan nuevas maneras de robarle a la gente trabajadora. Cadena perpetúa a los imbéciles de Enron. ¿Creen que Bush y Cheney no sabían nada de esa mierda. No me jodas. Tyco. Imclone. Adelphia. WoldCom.
Al carajo con los portorriqueños. Veinte por auto, abusadores del servicio social. El peor desfile de la ciudad. Y no quiero ni mencionar a los dominicanos, los portorriqueños son un poroto a su lado.
Al carajo con los italianos y su pelo engominado, sus equipos deportivos de nylon, sus medallas de santos, sus bates de béisbol Jason Giambi Louisville Slugger, y sus ganas de actuar en Los Sopranos.
Al carajo con las esposas ricas y sus pañuelos de Hermes, sus alcachofas de 50 dólares de la tienda Balduci. Rostros regordetes, jalados y estirados, tensos y brillantes. No puedes engañar a nadie querida.
Al carajo con los negros de la zona norte. Nunca pasan la pelota, no quieren jugar defensa, dan 5 pasos para cada cesto y luego le echan la culpa a los blancos por todo. La esclavitud terminó hace 137 años. Supérenlo.
Al carajo Al carajo con la policía corrupta que te mete un palo por el culo, te dispara 41 tiros y se esconden detrás de un muro de silencio. Traicionan nuestra confianza.
Al carajo con los curas que le meten mano a los niños inocentes. Al carajo con la iglesia que los protege y no nos libra del mal. Y, de paso al carajo con Jesucristo. La tuvo fácil, un día en la cruz, un fin de semana en el infierno, y todos los aleluyas de los ángeles para la eternidad. Prueba siete años en La puta prisión de Otisville Jesús.
Al carajo con Osama Bin Laden, Al Qaeda y todos los atrasados trogloditas fundamentalistas. En nombre de inocentes asesinados rezo para que pasen el resto de la eternidad con sus 72 putas en el infierno y porque ardan en un avión en llamas. Imbéciles con turbante arriba de un camello, pueden besarme el culo irlandés.
Al carajo con Jacob Elinsky llorando descontento. Al carajo con Francis Xavier Sloughtery, mi mejor amigo, que me juzga mientras le mira el trasero a mi novia.
Al carajo con Naturelle Riviera. Le dí mi confianza y me apuñaleo por la espalda. Me vendió la maldita perra.
Al carajo con mi padre y su angustia sin fin, detrás de esa barra, bebiendo agua con gas mientras le vende whisky a los bomberos y a lienta a los Bronxs Bombers.
Al carajo con esta ciudad y su gente. Desde las casas en Astoria hasta los penthouses de Park Avenue. Desde los bloques del Bronx a los lofts en Soho. Desde los conventillos en Alphabet City a los edificios en Park Slope y las casas de Staten Island. Que un terremoto la destruya. Que los incendios la azoten. Que se queme hasta las cenizas y que las aguas suban y sumerjan este lugar infestado de ratas.
No. Al carajo Montgomery Brogon. Lo tuviste todo y lo tiraste a la basura estúpido cabrón.
Salud .
4 comentarios
Inita -
Luego te comento
Topocho Blogger -
infelix -
Gabriel T. -
Al carajo con todos.
Mira, revisa tu enlace en Veneblogs porque siempre da error. Mete esta direccíón: http://www.infoaragon.net/servicios/blogs/urupagua/